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Menos es más

Villalfeide entrenamiento

Si hace unos días hablábamos de la motivación y la importancia de ésta en el día a día, creo que es importante dejar claro que el exceso de la misma también nos puede acarrear más problemas que beneficios. Una motivación llevada al extremo puede llegar a una obsesión que nos haga más mal que bien.

Últimamente, yo mismo me he notado un exceso de motivación, que me ha llevado a todo lo contrario, a perderla casi por completo. Son momentos en los que esa motivación hace que entrenes hasta cuando no tienes tiempo, que quieras bajar ritmos respecto a las semanas anteriores sin tener en cuenta posibles condicionantes: trabajo, metereología, minutos de carga…

Por eso, creo que es tan importante la filosofía del «menos es más». Tampoco consiste en abusar de ésto y no hacer ningún tipo de esfuerzo por ello, pero el equilibrio es muy necesario para cualquier aspecto de la vida, y más en este tipo de deportes que practicamos.

Todo esto es algo que estoy intentando aplicar. Tengo claro, como escribo en la descripción de las redes sociales, que voy a dar el máximo por saber a qué nivel puedo llegar, sea alto o bajo, pero intentando utilizar el sentido común, que, casi siempre, es el menos común de los sentidos. Reducir carga en días de cansancio, omitir si es necesario un día de entrenamiento cuando no tenemos tiempo y dedicar tiempo al resto de las cosas importantes de la vida, son cosas que estoy intentando cambiar en mi día a día.

Esta entrada creo que engloba tanto un poco de mi día a día en la última semana, como un poco sobre el entrenamiento en general. Ahora mismo desconozco por completo a que nivel llegaré a la próxima competición en Villalfeide el 12 de agosto, pero sí sé que intentaré llegar muy bien anímicamente y disfrutar mucho de ese día tenga el resultado que tenga.

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