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Fin de temporada en Redes Trail. Crónica.

RedesTrail

Ya han pasado unos cuantos días desde la última carrera de la temporada en Redes Trail. Ha habido de todo, una semana posterior a la carrera de relajación, dos de descanso casi completo y ésta última donde ya he empezado con la pre-temporada. Y casi sin darnos ni cuenta se me echa encima la primera carrera de esta nueva temporada, CxM Matallana de Torio en su versión de 30k.

El año pasado comencé la temporada corriendo una carrera nada más acabar el descanso, justo el día antes de empezar la pretemporada, y, este año, lo haré sólo con dos semanas muy suaves de ejercicio. Pero, tras estas semanas de relax y con la vuelta a la rutina, me apetece contaros un poco lo que pasó en Redes Trail donde finalizamos nuestro reto deportivo y solidario junto a mi amigo Pascu.

Fin de semana completo

Aprovechando las dos etapas de la competición, nos fuimos para Asturias el viernes con la idea de dormir allí y poder ir con más calma a la primera etapa del sábado. Cogimos un apartamento en Pola de Laviana que, si bien fue un acierto a nivel de organización ya que poder elegir tu los horarios de comida, desayuno, cena… es una ventaja frente a un hotel, tuvo un fallo que, pese a saberlo con antelación, no pensábamos que nos afectaría tanto. Y es que la casa no tenía calefacción, sólo un radiador eléctrico que tampoco era una maravilla.

Y es que según entramos en la casa, como diría Pascu, nos saludo un pingüino por el pasillo. Hubo momentos durante el día que abríamos las ventanas de la calle porque hacía más frio dentro que fuera. Pero al final fue una anécdota más que nos hizo pasar buenos momentos. Sobretodo a mi mujer Alba que tuvo que convivir con nosotros todo el fin de semana y acabó loca.

Mis padres, que también estuvieron por allí, fueron más listos y dormían en su furgoneta, seguro que más calentitos.

Primera etapa. Cross Trail.

Y con esto nos plantamos en el sábado en Rioseco, recogemos dorsales y una bolsa del corredor espectacular (manguitos, buff, bolsa de deporte…). Primera etapa, corta, con 15 kilómetros (salieron poco más de 14) y 1500 de desnivel acumulado. La sensación de este primer día fue buena, pero agridulce. Llegamos en cuarta posición tanto de parejas absolutas como de nuestra categoría (había dos categorías: la que los integrantes sumaban menos de 80 años entre ambos y las que sumaban más).

La primera pareja ya vimos que era inalcanzable, pero los segundos y terceros quedaron a menos de 90″ de nosotros, por lo que podíamos haber dado un poco más. Decir que las dos siguientes parejas a nosotros también llegaron a escasos segundos. Entre los segundos y los quintos estábamos en menos de 2′, todos con la vista puesta en la etapa dura del día siguiente.

En cuando al desarrollo de la carrera, una subida y una bajada, con un tramo en la parte alta de «llano» que, curiosamente, era la zona donde menos se podía correr por ser más escarpada. Diría que sólo cometimos dos fallos. El primero en la salida, apuramos el calentamiento y nos vimos relegados a una posición muy trasera que nos hizo apretar los primeros metros, luego comentaré este aspecto una vez más, y la segunda, que ese trozo llano de la parte alta se nos dio especialmente mal y creo que perdimos tiempo por ser una zona ligeramente técnica.

En cuanto a las posiciones de salida y, hablando de carreras en general, ¿cuándo nos vamos a aprender a colocar en ellas? Vamos a ser coherentes por favor. Antes de salir le dije a Pascu: «Oye, nada de primera fila en la salida, más bien segunda o tercera, que vamos a guardar para mañana y hay gente que corre mucho.» A lo que asintió. Esa posición de salida que habíamos planteado hubiera sido muy coherente, pues llegamos, contando a todos los corredores, en torno al puesto 25º en esa etapa.

Y que no quiero que se me entienda mal. No hablo de ponerte adelante en la salida y que luego tengas un muy mal día o una gran pájara y acabes más atrás de lo que deberías. Yo mismo en Matallana el año pasado estaba adelante en la salida y acabé de milagro, son circunstancias. Yo hablo de la gente que sabe de antemano dónde está su sitio, pero les puede el ego, o de la gente que se pone bien adelante para en la primera rampa echar a andar y estorbar al resto… Es como si voy yo a Zegama y me pongo, ya no digo en primera, si no en segunda o tercera fila, no tiene sentido.

Segunda etapa. Redes Trail.

Tarde del sábado de descanso y relax, nos acercamos a la charla técnica y cena para recuperar del esfuerzo. Y con este panorama nos plantamos en el domingo, con la idea de intentar asaltar el podium y hacer una buena etapa. Y todo empezó bastante bien. En la primera subida nos colocamos bien, la pareja que iba tercera se habían quedado ya y uno de los integrantes de los que iban segundos también ha perdido comba, el otro seguía con nosotros.

Aquí haré un inciso e invitaría a la gente que compite por parejas que disfruten juntos de la carrera, que es una experiencia muy bonita y que no tiene sentido ir cada uno por su cuenta para juntarse al final como ocurrió con más de una pareja.

Por otro lado, los cuartos y quintos también vienen detrás y nos vemos con fuerzas, seríamos segundos en este momento. Corríamos prácticamente solos y cómodos. Uno de los componentes de los que iban segundos, que hasta hace unos metros venía con nosotros, se fue por delante, pero su compañero no venía, así que todo bastante bien.

Y aquí creo que empezó un componente que fue psicológico y nos afectó. Kilómetro 8, cruzamos un charco de barro enorme y, a mí, se me queda una zapatilla dentro del barro, no sale, ni con la mano soy capaz. Cuando lo consigo no puedo aflojar la goma por el barro para ponérmela de nuevo, un show en el que la desesperación estaba presente. Si piensas en el tiempo perdido, es ridiculo, un minuto y medio, dos como mucho (en una carrera de 3-4 horas no es nada), pero en ese momento hizo que nos cogiera un grupo que habíamos dejado atrás, donde venía la quinta pareja y creo que nos afectó durante unos kilómetros haber perdido esa ventaja tontamente.

Volvemos a la calma. Seguimos en buena posición y aprovechamos no tener que parar en los avituallamientos (teníamos a Alba y a mis padres con SoftLask en mitad de carrera y todo preparado) para no perder comba. La segunda pareja está desmembrada, uno muy adelante, el otro no viene. La tercera sigue por detrás. Y los cuartos y quintos van con nosotros, pero muy cerca, toca aguantar.

Pues nuevo contratiempo. Estoy corriendo con zapatillas Salomon, con hueco en la lengüeta para guardar el sobrante de apretar la goma de los cordones y veo que se me sale (no es la primera vez, las que estoy usando tienen la abertura de la lengüeta muy floja), digo a Pascu que siga y paro a meterla por si acaso se me engancha en algún sitio.

Pasan 3 minutos y se me vuelve a salir. Estamos bajando por un camino rápido, pienso en no perder más tiempo y en la siguiente subida volver a parar, que me costará menos arrancar. Justo es acabar de pensar eso y se me mete el pie izquierdo en la goma suelta del pie derecho (vaya coincidencia… Ni haciéndolo a propósito…), y al suelo. Rodilla sangrando y ligeramente hinchada y una muñeca bastante dolorida. Nos adelantan los cuartos, los quintos y uno de los componentes del equipo que iba tercero, pero durante un rato solo pienso en recuperar sensaciones y no en la clasificación, quiero acabar.

Llegamos al avituallamiento donde nos estaban esperando y con muy mala cara, eran malos momentos. Toca reponerse física y mentalmente. Y decidimos acabar la carrera lo mejor posible. Eso si, ya con mejores sensaciones de la caída, no dejamos de echar cuentas de cara a la clasificación. Los cuartos y quintos nos han adelantado, por lo que hemos bajado dos posiciones. Pero de los primeros y los segundos llevamos un componente por delante y otro por detrás y tienen que entrar juntos en meta (por detrás no viene nadie). Nosotros sí nos mantenemos juntos.

Con este panorama seríamos nuevamente cuartos, pero una de las parejas que nos ha adelantado, son de la otra categoría. Seríamos terceros en la nuestra. Vamos a sufrir y a aguantar. Último avituallamiento y vemos a uno de los corredores de los que se habían adelantado esperando a su compañero. Nos pregunta por él, hace mucho que no le vemos y se queda allí esperando.

Últimos kilómetros, hasta los 32 que finalmente nos salieron, y por fin Rioseco, ha sido un día muy muy duro, más de lo normal y estamos satisfechos a la vez que agotados. Una vez en meta nos enteramos que un componente de uno de los equipos que iba por delante había abandonado, por eso el otro corredor se había ido solo sin esperarle.

Sólo nos queda esperar que el que quedo esperando a su compañero en el avituallamiento, no entre junto a él en 90″ y seríamos cuartos en la absoluta y terceros de categoría y así sucede. Unos minutos después llega ese corredor nuevamente sólo y espera unos minutos más en la recta de meta sin entrar en ella, hasta que finalmente llega su compañero y entran juntos, pero mas de 10 minutos después de nosotros. Una alegría pese al sufrimiento.

Y con ese podium finalizamos un reto que empezamos hace meses y que sin duda nos ha llevado a un gran premio que fueron los mas de 1000€ recaudados para Médicos Sin Fronteras.

Gracias a todos los que habéis colaborado y recordad: ¡Aldapan Gora!

Prensa:

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