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Crónica The Hills. Un poco de todo.

The Hills

Llegó el día de la prueba, del test de inicio de la temporada y no fue precisamente una carrera aburrida. Fue una carrera con mucho que contar.

Empezaré diciendo que finalicé en el 10º puesto absoluto y 6º senior masculino, más lejos de la cabeza de lo que me hubiera gustado, pero no todos los días salen bien las cosas. Entremos en materia.

Rápida salida

En la salida aguardábamos el pistoletazo de inicio unos pocos atletas, superando escasamente la treintena. Empezamos a correr por las calles del pueblo a un ritmo tranquilo, hasta que nada más salir del mismo hacemos un giro a la derecha hacia un sendero y la carrera se lanza. Se pone un chico en cabeza a tirar y yo me quedo unos metros por detrás junto a Raúl García Castán que le va vigilando perfectamente.

Aguanto con él hasta el kilómetro 3,5 aproximadamente dónde veo que si sigo a ese ritmo voy a quemarme pronto y decido quedarme poco a poco sin llegar a perderles de vista, cogiendo un ritmo un poco más tranquilo. A la vez noto que llevo una zapatilla bastante suelta y al mirar veo que tengo el cordón casi desatado (pese a haberlos atado antes de salir) en lo que recuerdo que nos han informado que en el kilómetro 5,5 hay un avituallamiento. Tengo previsto beber un poco de agua por lo que decido intentar llegar hasta ese punto y parar a apretar la zapatilla.

Unos metros más adelante, me pilla Guzmán por detrás que ha salido despacio, pero va sobrado y conoce perfectamente el terreno. Intercambiamos unas palabras y se va para adelante. Miro hacia atrás y veo dos corredores más con los que creo que podría hacer grupo.

Llegamos al avituallamiento. Paro, me ato la zapatilla, el resto de corredores no paran. Me levanto, miro la mesa y les pido agua. Dos voluntarios controlan ese punto con las manos en los bolsillos. Escuchan mis palabras y se ponen a coger un vaso de una torre que tienen y a abrir la botella que no tenían ni abierta. Ni un sólo vaso preparado para coger y beber, es la primera vez que me pasa. Pienso rápido y me voy, nos han dicho en la salida que hay otro avituallamiento en el kilómetro 14 beberé allí.

Haciendo grupo

Una vez abandonado el avituallamiento, uno de los corredores que venía por detrás se marcha a buen ritmo y el otro y yo nos quedamos juntos. Unos ratos va él delante, otros yo. Nos conocemos de más carreras y en más de una ya hemos ido algunos tramos juntos.

Pasan los kilómetros. Hay que ir atentos, está correctamente marcado pero hay giros bruscos y exige poner los cinco sentidos en seguir el camino correcto, no tengo ningún problema en este sentido hasta ahora.

Llegan algunas cuestas en largas rectas y vemos a los corredores que van por delante, vamos 5º y 6º y los dos que nos preceden no van excesivamente lejos, especialmente el chico que salió rápido al inicio de la carrera que vamos alcanzando poco a poco.

Llegan zonas de bajada, nos acercamos al segundo avituallamiento, mi compañero de carrera, corredor de la Agrupación Montañera Zamorana, baja mejor que yo y tira de mi. No pierdo su estela y alcanzamos al 4º. Nos juntamos y me pongo a tirar con idea de llegar primero al avituallamiento.

El cansancio aparece

Pasamos el kilómetro 14, el 15… Mis piernas empiezan a estar fatigadas. El sábado fue un día intenso en el trabajo y 8 horas de pie y descargando mercancía se notan, pero creo que puedo aguantar el ritmo con ellos, al fin y al cabo son 22 kilómetros y están pasando rápidamente.

Llegamos a una señal de avituallamiento, debe quedar poco. Pero no, no llega. Pasamos zonas de Inicio y Fin de desperdicios, me extraña mucho todo. Pero el avituallamiento no está. Se han confundido y lo han puesto en una zona por la que los corredores no pasamos. Posteriormente nos enteramos de que lo corrigieron, pero una vez que pasamos 10-15 corredores.

Estoy en aprietos, no he llevado nada encima. He salido sin agua ni alimento puesto que para una carrera de 22 kilómetros y con poco desnivel, dos avituallamientos son suficientes. En el primero no he podido beber, pasividad de los voluntarios, el segundo no aparece.

No queda otra que intentar aguantar. Llegamos al kilómetro 17, el compañero de Zamora se nos ha ido por delante y seguimos juntos el otro chico y yo. Me encuentro a mi entrenador que me tira la foto que acompaña esta crónica y me pregunta que tal voy, le digo que bien. Mentira, pero tampoco quiero decir que voy tieso, que estoy deshidratado y que las piernas se están agarrotando.

Final agónico

Siguen pasando los kilómetros y no sé cómo sigo aguantando los tirones de mi acompañante. Llegamos aproximadamente al kilómetro 20 y una zona técnica me da un poco de respiro, quién lo diría. En esta zona soy un poco más hábil (yo, parece mentira…) y consigo ganar unos metros, veo que se acerca el kilómetro final y me creo poder llegar en esta posición.

Kilómetro 21 y ni rastro del pueblo, empiezo a pensar que el rumor que había en la salida de que se alargaba la carrera a 26 kilómetros es verdad. Llevo dos horas sin beber y comer y mis piernas no van a aguantar mucho más.

Veo que seguimos cogiendo altura de nuevo y que estamos más de 100 metros por encima de la altura de Castrocontrigo, no van a ser 22, queda bastante por bajar… Cierto que en el Facebook había una anotación que el recorrido sufría cambios. Pero no aclaraba si era respecto a otros años o respecto al track actual. En la salida el speaker nos dice por el micrófono que son 22 kilómetros, antes de la salida, cuando nos recuerda los avituallamientos y considero esta información como buena. Un caos.

En una subida me alcanza de nuevo mi acompañante y un nuevo competidor que viene por detrás y ya no puedo más, estoy tieso, camino en todas las subidas y no puedo más. Decido acabar como pueda y que sea un entrenamiento.

Un último contratiempo

Una vez que decido que no puedo competir más, empiezo a bajar un cortafuegos empinado, ya pasamos los 22 kilómetros y bajo como puedo. Miro para atrás y veo que a lo lejos vienen dos corredores más. Llego abajo, a un camino perpendicular, veo un poste con marca justo de frente. Me paro para asegurarme de si tengo que girar a la derecha o a la izquierda, no hay marcas.

No sé que hacer, no quiero hacer kilómetros de más, no daba más para ello. Espero a los dos corredores que he visto por detrás con intención de si entre todos sabemos para dónde es. Sorpresa, es mi amigo Manu. Dudamos, vemos una furgoneta a lo lejos en un camino y decidimos ir para allí a ver si tenemos suerte, acertamos, menos mal.

Hablamos unos segundos, me pregunta si me he roto, le cuento todo, me ofrece sales, pero no tengo agua para tomarlas y él viene con el softlask vacío también. Le digo que no se preocupen y que tiren que yo llegaré poco a poco. Se van por delante. Les veo desde atrás cuando, cual es mi sorpresa, vienen cuatro corredores de frente y se encuentran con ellos. Por lo visto llevan un rato sin ver marcas y han dado la vuelta por si acaso. Es cierto que una vez pasado ese cruce dudoso si que había más marcas hacia delante, un poco separadas, pero había.

Lo hablan y se van todos juntos hacia meta. Van desde el 3º hasta el 8º todos juntos de repente. Yo no puedo, me quedo solo. Alterno trote con carrera hasta la meta. Un poco antes de llegar al pueblo me coge un corredor más, le animo, ya no queda nada. Unos metros más y llegamos al pueblo, intento trotar hasta meta, pero los últimos 10 metros entro en meta andando, no puedo trotar, mis piernas son piedras y tengo tirones por todos lados.

Por fin un avituallamiento, más de dos horas y media después, bebo sales y como fruta. Nunca había tenido esta sensación de no poder correr.

Me lo tomo como una experiencia más. Aunque no del todo satisfactoria. Sólo he contado lo que he vivido, que nadie piense que esto es una crítica feroz hacia nadie ni mucho menos. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

¡Nos leemos la semana que viene!

Icono Camara Francisco Arcilla

2 comentarios en “Crónica The Hills. Un poco de todo.

  1. Son inicios de temporada, de pasarte un cúmulo de historias raras que sea ahora. Desde luego coincido contigo en la mayoría de la crónica , por no decir en toda … la previa ya rondaba en el ambiente que subirían a 26Km , se comentó en el ambiente un rato antes pero desde luego que claro claro no quedó … parece que esta carrera suele ser de sorpresas raras … Más que críticas destructivas que en ningún momento las has hecho las convertiremos en constructivas, empezando por la primera … en un recorrido que se prevé aumentar de 22 a 26km quizás no tenga demasiado sentido poner un avituallamiento en el Km5 en el que muy poca gente parará pero ya de hacerlo … que los voluntarios estén preparados por Dios … no nos jugamos el campeonato del mundo pero al grupo de adelante no le gusta pasar demasiado tiempo en un puesto, lo justo para pegar un sorbo y ya. Yo personalmente salí con 350ml de flask con carbohidrato por «lo que pueda pasar» lo que a la postre fue vital. El ANSIADO avituallamiento del Km15 pues fue un despropósito, y el voluntario que se encargaba era conocedor de la zona pero la lió y a la gente de adelante les hizo papilla, literal, todos nos equivocamos pero fue una real cagada. En cuanto al marcaje, era algo extraño, había bastantes marcas en zonas que quizás no lo requerían y en otras todo lo contrario, había muchos giros bruscos que siempre te hacían sentirte más alerta de lo que debieses, carteles de zona de residuos sin tener ningún avituallamiento, pero personalmente solo vi un fallo claro al bajar el famoso cortafuegos por la marca de la mitad llegando a su fin, el organizador lo intento aclarar al final de la prueba, aun así en estos desvíos es fundamental poner dos o tres marcas justo en la zona del desvío, pero en general NO ha sido la peor carrera marcada que he corrido de largo vamos. Aun así me quedó la sensación de que se le dió más protagonismo a los recorridos de MTB que al de Trail y aun así muchos corredores de las pruebas de BTT rodearon, atajaron, etc … quizás algún desalmado hizo de las suyas el día antes y se encargo de hacer alguna broma con los marcajes.

    Con tu permiso y sin quitarte un ápice de protagonismo a tu crónica quiero contar por encima «el famoso agrupamiento» de la parte final. Efectivamente Fer de la Despensa y yo iriamos 8º y 9º y en el km 21-22 nos encontramos de frente a los corredores del 3º al 7º, desorientados y quemados, sinceramente, no entiendo por que dieron la vuelta, ya que en ese punto las marcas ya eran claras. La realidad es que ellos ya vendrían con 2 o 3 km de más en las piernas y les convencimos de dar la vuelta, por tanto nos unimos al grupo ya en el sentido correcto hacia meta. La carrera es la carrera (o así opino yo) y aunque personalmente todos íbamos con lo justo (sobre todo los que venimos de más atrás que por algo venimos mas atrás … ) intentamos hacer lo nuestro. Fernando se vió con piernas y en los ultimos 3km arrancó, les siguió el corredor de Sanabria y Parra y yo sintiéndolo mucho me vi con piernas y me fui con Fernando lo que a la postre nos hizo quedar 3º y 5º creándose cierto revuelo al final. Personalmente compartí e hice piña con él los ultimos 10km, hasta le tuve que dejar un sorbo porque venía seco y sin nada de agua, así que y ya acabando, no es de buen gusto adelantar a nadie que se ha perdido pero la orientación también forma parte (por desgracia muchas veces) de un trail y en más de una y de dos me ha tocado sufrirlo.
    Nos vemos pronto muchachos !!! total … será la primera y última vez que me suba a un cajón 😛

    1. Me alegra que la gente vea lo que quiero contar, simplemente lo que pasó. Nada más y nada menos. Es la idea de escribir una crónica, que la gente pueda meterse dentro de la carrera para ver cómo la vivimos. El resto, son puntos de vista de cada uno y la manera de actuar de cada corredor. Me alegro por ese tercer puesto, en nada te vemos en el podium de muchas más!

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